Cuánto cuesta y qué aspectos debes tener claros al iniciar un proyecto web

Iniciar un proyecto web no es fácil. Una página web no se elige en un escaparate con un precio fijo como puede suceder cuando compramos un traje o un ordenador, así que al empezar es normal sentirse un poco perdido/a.

Sería más adecuado asimilar la creación de una página web con la construcción de una casa a medida, y no nos quedamos del todo desencaminados con esta comparación. Al fin y al cabo, tu sitio web será tu «hogar» en el mundo virtual.

Existen recursos para estimar cuánto cuesta crear una página web, pero si buscabas una respuesta rápida y cerrada, lo mejor será cambiar ese planteamiento. Busca un momento en el que puedas sentarte con calma y deberás preparar para elaborar un proyecto web, aunque sea pequeño. No importa que no seas un/a experto/a en la materia. Simplemente se trata de tener claras algunas ideas básicas sobre lo que quieres conseguir y en este artículo te vamos a ayudar a dar los primeros pasos.

Una forma de anticipar imprevistos

Publicar un sitio web sencillo deprisa o por obligación, «porque hay que tener uno», puede ahorrar tiempo y dinero a corto plazo. Sin embargo, este «hogar virtual» se construye para durar. Por ejemplo, vamos a suponer que dentro de un año organizas un evento a gran escala y de pronto descubres que tienes que gestionar un gran número de inscripciones en línea en muy poco tiempo. Si has previsto esta situación por adelantado, tendrás preparado un buen formulario que procese los datos en tiempo real. En el caso contrario, es posible que tengas que optar por un método más rudimentario para resolver la situación, como recibir correos electrónicos (muchos) y procesar los datos manualmente.

Es solo un ejemplo de los muchos imprevistos que pueden surgir durante la creación de web y después de que acabe. Otra situación que a veces se da son los sobrecostes inesperados por no haber sido suficientemente concretos a la hora de cerrar el presupuesto con el proveedor web. Por ejemplo, no has pensado en cómo publicar vídeos en tu web y de pronto te encuentras con que tienes la necesidad de integrar uno, pero no habías previsto esa funcionalidad en tu proyecto web inicial.

Por supuesto, somos conscientes de que, al igual que una empresa evoluciona, también lo hace su web y, por tanto, es imposible anticipar todo. Pero por esa misma razón, el proyecto web es una etapa que no debes minusvalorar. Vamos a tomarnos tiempo para diseñarlo bien, presentar un proyecto escrito al proveedor —preferentemente, en formato escrito— y de esta forma obtener un presupuesto realista. Vísteme despacio, que tengo prisa.

Los cimientos: la imagen de marca

El proyecto web será el documento base para trabajar con tu proveedor en tu futuro «hogar virtual». Los cimientos de esta casa son tu imagen de marca, porque tu web no será un producto aislado del resto de tu empresa. No importa si eres una pequeña o una gran empresa: cuando una persona te conoce, se va a formar una idea, asociada a elementos racionales (como los precios) pero también emocionales (como las sensaciones, el trato…). La imagen corporativa consiste en transmitir una percepción unificada y coherente con unos valores. De ahí salen los colores corporativos, el logo, el tono general, el estilo del trato al público… y el sitio web también.

Por tanto, al iniciar tu proyecto web, hay dos grandes líneas de trabajo que es necesario jerarquizar:

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1) Imagen de marca

Es posible que antes de empezar la web necesites ayuda para definir la imagen corporativa: cómo será tu logo, qué colores y tipografías usarás, tendrás elementos dinámicos en la web o priorizarás lo estático, etc. Si necesitas asesoramiento con estos aspectos, el proyecto será más abierto y servirá como guía creativa. Por ejemplo: «Necesito una web y un buen logo para llegar al público juvenil».

2) Desarrollo del sitio web

Después de la etapa anterior, cuando ya está claro el posicionamiento básico que vas a adoptar, se puede concretar más el tipo de sitio web que necesitas y sus funcionalidades. En este caso, el proyecto web puede incluir instrucciones más concretas: qué colores, fuentes y tipos de contenido debe incluir. Por ejemplo: «En el sitio web se utilizarán tonos neutros y tipografías sin remates porque quiero transmitir una imagen de seriedad».

Ahora te toca trasladar esta reflexión a tu caso particular. ¿Hasta qué punto tienes definidos «los cimientos» de tu proyecto?, ¿tienes una idea clara o estás abierto/a asesoramiento para perfilarla? Puedes recurrir al mismo profesional para estas dos etapas o a personas diferentes.

En el primer caso, será importante que tu proveedor concrete cuál será el estilo general de tu web y qué recursos utilizará para lograrlo antes de ponerse manos a la obra.

El proyecto web: los principales elementos

Ahora que ya tienes más claro el ámbito que va a abarcar tu proyecto web, puedes empezar a desarrollarlo. Estos son los principales aspectos que tu proyecto debe abordar:

Tipo de sitio web

Empezarás por definir el tipo y el tamaño de tu sitio web a rasgos generales, así como las funcionalidades básicas que tendrá. Estas son las clases de web más frecuentes que te pueden servir como referencia:

  • Página web vitrina: La opción más sencilla, una carta de presentación en línea a la que puedes añadir un portafolio con muestras de trabajo o un formulario de contacto.
  • Blog: También funciona como sitio web de presentación, pero se actualizará con regularidad con nuevos contenidos y por tanto será más dinámico.
  • Página web completa: Incluye un entramado más complejo de secciones y subsecciones, varios menús, galerías y contenidos más completos.
  • Tienda online: Es una página web completa en la que además vendes tus productos. Naturalmente, el nivel de complejidad dentro de los sitios web de comercio electrónico puede variar enormemente.

Público objetivo

Es esencial saber a quién te diriges, para crear una web y en la estrategia corporativa en general. Salvo excepciones, tratar de llegar indiscriminadamente «a todo el mundo» no suele ser eficaz. Tendrás que pensar en uno o varios perfiles de visitantes potenciales: edad, lugar de residencia, género, gustos, aficiones, etc. Si aún no tienes del todo perfilada la imagen corporativa, este punto será esencial.

Indicaciones gráficas

Serán menos o más precisas en función del alcance del proyecto, como explicamos en el epígrafe anterior. Puedes dejar indicados unos colores, formas y tipografías o dejar que el proveedor los proponga basándose en tus indicaciones.

Organización y principales funcionalidades

Se trata de un punto de gran importancia porque aquí se concretan los servicios concretos que solicitas a tu proveedor. Incluye al menos unas pautas básicas sobre la estructura que tendrá la web (un blog, una página de presentación de la empresa, una sección de novedades, una de descuentos…) y una lista de funcionalidades que incluirás (galerías de imágenes, vídeos, valoraciones de clientes, etc.).

Este también es el momento de anticipar posibles sobrecostes futuros: mantenimiento web, optimización SEO, funcionalidades no previstas, entre otros.

El presupuesto web

En este momento, ya tienes una idea algo más concreta de lo que quieres. Por tanto, ya estás listo/a para presentar tu proyecto web a posibles proveedores. Obviamente, te podrán ayudar a perfilar algunos aspectos, pero al menos las líneas básicas del proyecto web estarán definidas desde el principio.

A partir del proyecto que le has presentado, la agencia o el profesional elaborarán un presupuesto web. Normalmente, consta de las siguientes partes:

  1. Gestión del proyecto: Además de crear una página web, es necesario organizar el trabajo. Has trabajado en un proyecto inicial, pero aun así será normal tener reuniones o intercambios de preparación, elaborar maquetas sobre el papel antes de confeccionar de web, etc. Además, al final del proyecto se efectúan pruebas funcionales para verificar que todo ha salido bien y muchos presupuestos consideran esta etapa parte de la gestión del proyecto.
  2. Diseño de la web y/o de la imagen corporativa: Una vez que quedó todo acordado, el proveedor —ahora sí— se pondrá manos a la obra. Elaborará la página web a partir de una serie de plantillas o con un diseño original. Además, si está incluido en la prestación, trabajará en los elementos de la imagen corporativa (como el logo).
  3. Funcionalidades específicas: El sitio web se elabora normalmente a partir de plantillas de diseño que se personalizan hasta el punto de que la web sea totalmente original. Además, es posible que desees integrar recursos específicos que se pueden facturar por separado, como un blog, comercio electrónico, una versión móvil optimizada, etc.
  4. Mantenimiento: Si no lo sabías ya, te lo aclaramos: el trabajo no va a acabar cuando tu web esté terminada y en línea. Existen gastos de mantenimiento que se pagan año a año. El más conocido es el hosting o alojamiento web, es decir, el servidor que acogerá tu hogar virtual (la parcela, si seguimos con la metáfora de la casa). El hosting influirá en la velocidad de carga de tu página y, obviamente, dependerá de aspectos como el tamaño de los archivos del sitio web, la cantidad de visitantes que esperes tener simultáneamente, etc. Además, es probable que haya otros archivos que sea necesario revisar de vez en cuando, así que puede ser conveniente que el proveedor dedique cierto tiempo al año a verificar que todo sigue yendo bien con la web que ha creado.
  5. Marketing digital: Tan importante es crear una buena página web como atraer tráfico de calidad a ella. Por tanto, un capítulo imprescindible de todo presupuesto web será el marketing web, que se pondrá en marcha durante la creación del sitio web y, sobre todo, una vez que esté en línea. La estrategia de marketing digital incluye el SEO (es decir, conseguir que encuentren la página web en Google), para el que es necesario tener buenos contenidos, campañas para conseguir enlaces entrantes, anuncios… Cada caso es diferente y tendrá unas prioridades distintas.
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¿Cuánto cuesta crear una página web?

Esperamos que con la información anterior ya tengas un poco más claro por qué el presupuesto web es tan variable. Depende de los factores anteriores y también del tipo de proveedor. Aun así, es normal que quieras estimar algunas cifras concretas sobre cuánto cuesta crear tu página web. Para responder, nada mejor que apoyarnos en tres ejemplos.

Aclaraciones previas:

  • En todos los casos, las estimaciones se basan en el archivo de Excel elaborado por Webolto para cálculo de presupuestos web, que puedes descargar en el enlace incluido en el segundo párrafo de este artículo.
  • Como variable principal para calcular el coste se utiliza un día completo de trabajo, que en el mercado español de 2020 oscila entre 200 y 400 euros. Si utilizas el Excel, puedes adaptar los precios a tu mercado local.

Los ejemplos se incluyen únicamente a título orientativo, para que entiendas de qué tipo de web estamos hablando en cada caso.

Ejemplo 1: sitio web vitrina minimalista creado por un/a profesional freelance

Ejemplo: www.peluqueriacris.com

El cliente en este caso necesita un sitio web sencillo con muy pocas páginas web: la página de inicio, otras dos o tres y un formulario de contacto. Es decir, será una carta de visita digital. Servirá para tener presencia digital y algo de promoción, pero no será un recurso de peso para atraer clientela.

Presupuesto estimado:

  • Gestión de proyecto: 300-600 €. El trabajo se delimita y se fijan las pautas básicas. Al final, se muestra el sitio web al cliente para que lo pruebe y dé su visto bueno.
  • Integración HTML a partir de una plantilla: 400-600 €. No hay funcionalidades adicionales.
  • Mantenimiento: 100 €
  • Marketing web: 150 € (otras acciones de marketing digital irían aparte)
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Estimación total: 1000–2000 €

Ejemplo 2: sitio web de presentación completo creado por un/a profesional freelance

Ejemplo: www.bayer.es

Este modelo de sitio web sigue siendo una carta de presentación, pero es algo más completa. Incorpora más secciones como, por ejemplo, un blog con noticias, informes y ofertas de empleo actualizadas, etc. Sin embargo, no incluye venta en línea.

Presupuesto estimado:

  • Gestión de proyecto: 900-1100 €. El proyecto del cliente se matiza con un pliego de condiciones claro y se elaboran algunas maquetas antes de comenzar el trabajo.
  • Integración HTML a partir de una plantilla: 1700-2100 €. Aunque se usa una plantilla para ganar tiempo en el desarrollo web, está más personalizada e incluye más páginas, cada una con sus particularidades.
  • Funcionalidades: 400-600 €. Blog, slider y versión móvil optimizada.
  • Mantenimiento: 300-500 €
  • Marketing web: 300-1500 €. Hemos dejado esta parte muy variable porque depende hasta qué punto la empresa tenga previsto presupuesto para atraer tráfico de calidad (anuncios en Google y redes sociales, redactar contenido optimizado, etc.)

Estimaciones totales:
a) 4000-5000 € con SEO básico
b) 5000-7000 € con SEO avanzado y más visibilidad.

Ejemplo 3: tienda online completa creada por una agencia web especializada

Ejemplo https://ecokitty.co.uk/

Por último, este proyecto web es más ambicioso. En este caso, el sitio web ocupará una parte importante en la estrategia de la empresa. De hecho, incluirá una tienda online en la que vende sus productos, además de recursos optimizados para atraer tráfico.

Presupuesto estimado:

  • Gestión de proyecto: 2000-2500 €. Antes de comenzar el desarrollo web, existe una primera fase de trabajo bien delimitada en la que se organizan reuniones, se elaboran prototipos, se discuten detalles, se redacta un pliego de condiciones completo, etc. Al final, las pruebas funcionales son extensas y se decida tiempo a validar todas las funcionalidades.
  • Integración HTML: 2000-4000 €, o más. En la opción más económica, también es posible construir un sitio web complejo a partir de plantillas. Los desarrolladores las personalizarán hasta el punto de darles un aspecto totalmente original y adaptado a la imagen corporativa. Si se elabora una identidad visual a medida, las estimaciones empiezan más bien en los 3000 €. Si quieres que desarrollen todo el sitio web desde cero en lugar de usar plantillas, esta partida presupuestaria probablemente aumentará.
  • Funcionalidades: 1000-1200 €. Integración de la estructura simple de tienda online y otras funcionalidades.
  • Mantemiento: 2000-2500 €. Además del hosting, incluye intervenciones mensuales para garantizar que todo esté en orden.
  • Marketing web: 2500-3000 €. Para optimizar la página para buscadores, instalar Google Analytics, etc. Otras estrategias de marketing digital como las campañas de emailing se facturarían aparte.

Estimación: 11 000-13 000 €.

Nota: El e-commerce tiene otros costes más complejos en los que este artículo no profundiza. En este ejemplo, nos estamos refiriendo a una tienda online sencilla.

Si tienes un proyecto de venta en línea, te recomendamos consultar información más específica en este artículo sobre el presupuesto de una tienda online.

Conclusión

Si hay una característica que define los proyectos web, es su variedad. Por eso, es importante que te pares a decidir cómo quieres que sea tu sitio web y, sobre todo, para qué esperas que te sirva. Cada funcionalidad y cada servicio que incorpores a tu proyecto será un coste extra, pero también un beneficio futuro si se enmarcan en una buena estrategia. Así que ya sabes, la paciencia y dedicar tiempo a asesorarte bien serán buenos aliados para despegar con seguridad.

Redactado por Webolto: es un sitio web didáctico que reúne buenas prácticas y recursos para emprendedores que necesitan crear una página web y desarrollar una estrategia de marketing digital.

Cuánto cuesta y qué aspectos debes tener claros al iniciar un proyecto web

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